Panorama de la situación económica actual de Argentina
Han transcurrido aproximadamente dos años desde que Javier Milei asumió la presidencia de Argentina, dos años que marcaron un cambio radical con respecto a las políticas económicas de las dos décadas anteriores. Milei heredó una situación poco envidiable, con una inflación superior al 100%, un déficit fiscal abismal y un PIB en declive. Durante su primer año, se centró especialmente en recortar el gasto público, controlar la inflación e impulsar una serie de medidas para liberalizar la economía y reducir las restricciones comerciales. El impulso reformista se estancó en su segundo año, ya que el presidente intentó evitar generar problemas antes de las elecciones intermedias de octubre, aunque el régimen cambiario y de política monetaria experimentó una importante reforma. A continuación, se presenta un análisis de la evolución de los principales indicadores económicos bajo el mandato de Milei.
Crecimiento del PIB
Los drásticos recortes del gasto público y la creciente inflación provocaron una contracción drástica de la economía durante los primeros meses de la presidencia de Milei, antes de que se iniciara una recuperación a mediados de 2024, con la desaceleración de la inflación y las tasas de interés, y la liberalización económica que desató la demanda interna. Sin embargo, la economía ha perdido algo de rumbo este año, debido a la sequía y la fortaleza del peso en términos reales que limitan las exportaciones, además de los temores sobre el resultado de las elecciones intermedias y la probable volatilidad de las tasas de interés que obstaculizan la inversión.

Inflación
Milei ha hecho de la moderación de los precios un objetivo clave de su administración, y la inflación interanual de hecho ha disminuido continuamente desde su pico de casi 300% en abril de 2024. Sin embargo, el cambio mes a mes en los precios se ha mantenido obstinado en alrededor de 2% en lo que va de 2025, apuntalado por un debilitamiento sustancial del peso en términos nominales.
Equilibrio Fiscal
El gobierno ha tenido un superávit fiscal en la mayoría de los trimestres desde fines de 2023 como resultado de la caída del gasto gubernamental, lo que marca un cambio radical respecto del enorme déficit presupuestario incurrido en 2023 debido a las concesiones fiscales previas a las elecciones por parte de la administración anterior.

Tasas de interés
El mandato de Milei se ha caracterizado por frecuentes ajustes en la política monetaria. El Banco Central recortó su tasa de interés oficial en 102 puntos porcentuales entre diciembre de 2023 y enero de 2025. La reducción de las tasas de interés impulsó el crédito a la economía; el crédito al sector privado ha aumentado en tres dígitos en lo que va de año. Sin embargo, el Banco abandonó su tasa de interés oficial en julio en favor de un régimen monetario basado en la focalización de la oferta monetaria. Desde entonces, las tasas de interés del mercado han sido extremadamente volátiles debido a la fluctuación del sentimiento de los inversores y a los cambios macroprudenciales asociados del Banco Central. La tasa Badlar interbancaria se disparó en el período previo a las elecciones de octubre, antes de desplomarse desde entonces.

Tipos de cambio
El régimen cambiario argentino solo ha tenido una constante en los últimos dos años: la fluctuación constante. Tras una fuerte devaluación en diciembre de 2023, el gobierno de Milei permitió inicialmente que la moneda oficial se depreciara alrededor de un 2% mensual frente al dólar estadounidense. Esta tasa se redujo inicialmente al 1% y luego se eliminó por completo en favor de una banda cambiaria que se ampliaba gradualmente. A finales de noviembre de 2025, la moneda se encontraba cerca del límite superior de la banda cambiaria, tras haberse depreciado drásticamente desde mediados de año.

Políticas económicas clave implementadas por Javier Milei
El Presidente aprobó varias reformas durante su primer año de mandato, principalmente a través de dos proyectos de ley clave: la Ley de Bases y un Decreto de Necesidad y Urgencia previo. A continuación, se presenta un resumen de las medidas aprobadas:
Desregulación y liberalización del mercado
Las autoridades flexibilizaron las leyes de arrendamiento para impulsar la oferta de viviendas en alquiler y ajustaron las normas laborales a favor de los empleadores para reducir la rigidez del mercado laboral. Además, han sentado las bases para la privatización de varias empresas estatales, incluida la aerolínea de bandera, Aerolíneas Argentinas.
Reformas tributarias y cambios en la política fiscal
El gobierno implementó un nuevo régimen para incentivar la inversión (RIGI). Este incluye concesiones fiscales y legales para las empresas que realizan grandes inversiones en sectores económicos estratégicos como la energía, las materias primas y la tecnología. Además, el gobierno eliminó algunas restricciones a las importaciones, redujo drásticamente el gasto público y anunció una amnistía fiscal que, según se informa, atrajo alrededor de 18 000 millones de dólares a los bancos locales poco después de la introducción de la política.
El impacto de las políticas de Milei en la pobreza y la desigualdad
Cambios en las tasas de pobreza
Si bien las políticas de Milei han tenido éxito en algunos sentidos (por ejemplo, han ayudado a controlar la inflación e impulsar el crédito), provocaron un aumento temporal de la tasa de pobreza, que aumentó del 42% en el segundo semestre de 2023 al 53% en el primer semestre de 2024. Sin embargo, la pobreza luego se desplomó a solo el 32% en el primer semestre de 2025, el nivel más bajo desde 2018, a medida que la economía recuperaba parte del terreno perdido.
Efectos sobre la distribución del ingreso
Las cifras de desigualdad muestran un panorama similar: tras un pico a principios de 2024, la brecha entre los ingresos de los deciles superior e inferior se ha reducido ligeramente desde entonces. Por ejemplo, la brecha aumentó de 19 veces en el primer trimestre de 2023 a 23 en el primer trimestre de 2024 y volvió a 19 en el primer trimestre de 2025.
¿Ha mejorado la economía argentina con Milei?
La mayoría de los indicadores disponibles sugieren que ha habido cierta mejora en la salud de la economía. Las cuentas fiscales se han reequilibrado. Tanto la deuda pública como la inflación presentan una trayectoria descendente, y se prevé que la economía crezca a una de las tasas más rápidas de la región en 2025 en su conjunto, a pesar de cierta debilidad en las lecturas mensuales de la actividad económica. Sin embargo, establecer un régimen cambiario duradero y a largo plazo sigue siendo una tarea pendiente para el gobierno. Una importante corrida cambiaria entre septiembre y octubre de 2025 solo se evitó gracias a una inusual intervención estadounidense en el mercado cambiario, lo que difícilmente constituye una solución sostenible a la presión depreciatoria. Para ayudar al Banco Central a acumular reservas y evitar una sobrevaluación excesiva de la moneda, el país probablemente tendrá que avanzar hacia un tipo de cambio más flotante, ya sea ampliando la banda de tolerancia cambiaria o eliminándola por completo.
Perspectivas a largo plazo para la economía argentina
Nuestro consenso actual es que el crecimiento del PIB argentino promediará alrededor del 3% anual hasta 2030, en contraste con el crecimiento nulo registrado en la última década y muy por encima del promedio latinoamericano. Mientras Milei permanezca en el cargo, se espera que la economía se beneficie de la disminución de la inflación y las tasas de interés. Además, el sólido desempeño del partido La Libertad Avanza de Milei en las elecciones intermedias de octubre ha impulsado las perspectivas de nuevas reformas estructurales para impulsar el clima empresarial, con especial prioridad en las reformas a los códigos tributario y laboral. Mientras tanto, la sólida relación con el gobierno estadounidense y el apoyo financiero del FMI también deberían apuntalar la confianza de los inversores.

Nuestros panelistas prevén que el tipo de cambio continuará depreciándose rápidamente según los estándares internacionales en los próximos años, aunque el ritmo de depreciación debería desacelerarse con el tiempo a medida que la inflación se acerque a los niveles observados en el extranjero. Se espera que la brecha entre los tipos de cambio oficiales y los del mercado paralelo, que se ha reducido notablemente desde que Milei asumió el cargo, se mantenga mínima a medida que se flexibilicen progresivamente los controles cambiarios restantes. La claridad sobre el régimen cambiario de estado estacionario y el compromiso público de no aplicar controles de capital, que se restablecieron parcialmente en octubre para contener la caída del peso, serán cruciales para fomentar la inversión extranjera y convertir a Argentina en una economía «normal» a ojos del exterior.

Los riesgos abundan. El principal es la posibilidad de un final desastroso del actual régimen cambiario controlado, que provoque un colapso de la moneda. Además, se intensifica la oposición de grupos políticos y sociales; esto será más probable si la economía no se recupera y podría poner a prueba la sostenibilidad de las reformas económicas de Milei. Las condiciones climáticas extremas también son un problema: la producción agrícola se desplomó un 24 % en 2023 debido, por ejemplo, a la sequía. Y, por último, se prevé un retorno al despilfarro fiscal y la inflación si el movimiento peronista gana las elecciones generales de 2027. En resumen, a estas alturas —y dado el turbulento pasado del país—, aún se necesitaría un inversor valiente para apostar todo por el futuro económico de Argentina.
La visión de nuestros analistas
Los analistas de EIU comentaron la política fiscal:
La inversión contribuirá significativamente al crecimiento, gracias a las cuantiosas inversiones en importantes proyectos relacionados con los sectores minero-energético bajo el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI). La ambiciosa agenda de reformas estructurales del gobierno, que incluye privatizaciones y la ampliación del alcance de las asociaciones público-privadas (APP), impulsará las oportunidades de inversión. El consumo privado también crecerá, debido en parte a un mejor acceso al crédito a medida que bajan los tipos de interés, pero también al aumento de los salarios reales y a una mejora gradual del empleo. Las exportaciones netas también impulsarán el crecimiento, ya que un peso más débil incentivará las exportaciones y lastrará el crecimiento de las importaciones.
Sobre las reformas, los analistas de Itaú Unibanco dijeron:
Tras los resultados de mitad de mandato del actual presidente, mejores de lo esperado (ver aquí), es probable que el gobierno impulse una segunda fase de reformas. La Ley de Bases II, que se basa en el proyecto de ley aprobado en 2024 (ver aquí), incluiría reformas a la educación, el mercado laboral, la explotación de recursos naturales, la propiedad privada y un marco tributario. Cabe destacar que el presidente Milei se reunió recientemente con la mayoría de los gobernadores provinciales (20 de 24) para buscar consenso sobre la agenda de reformas.