Colombia: El Banco Central sigue subiendo agresivamente los tipos en marzo
El Banco sube, como se esperaba: El 31 de marzo, el Banco Central de Colombia (Banrep) decidió subir el tipo de interés oficial en 100 puntos básicos por segunda reunión consecutiva, situándolo en el 11,25%. La decisión no fue unánime, pero se ajustó a las expectativas del mercado.
La elevada inflación respalda la decisión: La medida del Banco Central reflejaba la necesidad de frenar la inflación, que se situó por encima de los niveles de finales de 2025 y del objetivo del 2,0-4,0% en enero-febrero, así como las elevadas expectativas de inflación, que aumentaron a principios de año tras la subida récord del salario mínimo por parte del Gobierno. El Banco también subrayó que el conflicto en Oriente Medio plantea riesgos al alza para la inflación interna, ya que es probable que el aumento de los costes de la energía y los fertilizantes alimente presiones más amplias sobre los precios. Dicho esto, señaló que el conflicto también podría mejorar la relación de intercambio, lo que sugiere que el efecto global sobre la economía es incierto.
Banrep para seguir subiendo: El Banco Central no proporcionó orientaciones específicas sobre futuras variaciones de los tipos de interés. Dicho esto, nuestros panelistas esperan nuevas subidas de tipos en el futuro, y nuestro consenso es que el tipo de interés oficial termine este año cerca de su nivel más alto en tres años. La evolución del conflicto entre EE.UU. e Irán y su impacto en la economía colombiana son claves para seguir de cerca.
La visión de los panelistas: Comentando las perspectivas, Alejandro Reyes González, analista de BBVA, afirmó: «En nuestro escenario, esperamos una subida adicional de tipos de aproximadamente 100 puntos básicos en lo que queda de año, que podría producirse en las reuniones de abril y junio (50 puntos básicos en cada una). Sin embargo, esta senda está supeditada a la evolución de varios factores: 1) el entorno global y las presiones inflacionistas derivadas del encarecimiento de la energía; 2) la medida en que la subida del salario mínimo se traslade a la inflación subyacente; 3) los riesgos potenciales de inflación alimentaria a través del encarecimiento de los fertilizantes o de un fenómeno de El Niño; entre otros factores.»