República Checa: El Banco Central se mantiene firme en noviembre
El 6 de noviembre, el Banco Nacional Checo (BNC) mantuvo sin cambios su tipo repo a dos semanas en el 3,50% -el nivel más bajo desde finales de 2021- por cuarta reunión consecutiva, coincidiendo con las expectativas del mercado. La cautelosa decisión del CNB fue unánime, lo que sugiere que el ciclo de relajación iniciado a finales de 2023, en el que el tipo repo a dos semanas se ha reducido a la mitad, podría estar llegando a su fin.
El BNS citó un mercado laboral tenso, el aumento de los salarios, la mayor demanda de los hogares y la elevada inflación de los servicios como factores determinantes de la contención. El BNS mantuvo el fuego en un intento de contener la inflación, ya que persisten los riesgos en forma de un crecimiento más rápido del crédito entre los hogares y el Gobierno, subidas salariales y aumento de las presiones sobre los costes de los servicios y la vivienda.
Aunque el BNS sugirió que todas las opciones siguen sobre la mesa, el nuevo escenario de referencia del Banco apunta a una amplia estabilidad en los próximos trimestres. La mayoría de nuestros panelistas espera que el BNC se mantenga sin cambios hasta finales de año, aunque una pequeña minoría ha previsto un último recorte de 25 puntos básicos en la última reunión de diciembre de 2025. En 2026, nuestro panel está dividido entre una mayor relajación y el Banco sin hacer nada. Las decisiones futuras dependerán de la fortaleza de la corona checa. La salud del principal socio comercial de la República Checa, Alemania, también es clave. El Banco volverá a reunirse el 18 de diciembre.
Comentando las perspectivas, David Havrlant, economista jefe de ING, declaró: «La inflación general checa alcanzó un mínimo en agosto, arrastrada por los descensos mensuales de los precios de los alimentos y los combustibles. Mientras tanto, la inflación subyacente se mantuvo elevada, lo que refuerza los argumentos a favor de la estabilidad de los tipos de cara al futuro. Un horizonte a más largo plazo sugiere riesgos al alza tanto para la inflación como para los tipos.»